
Un seguro para condominios es fundamental porque, según la normativa chilena —especialmente la Ley de Copropiedad Inmobiliaria—, protege el patrimonio común frente a riesgos como incendios, daños estructurales, sismos o responsabilidad civil hacia terceros, asegurando la continuidad del edificio, evitando costos inesperados y entregando tranquilidad, respaldo financiero y cumplimiento legal a los copropietarios.


